Venganza en manos de un incompetente, Blue Ruin

By / 1 año ago / Kinetoscopio, XXI / No Comments

blue-ruin-3

Blue Ruin (2013) es la cuarta película del director independiente Jeremy Saulnier, otros trabajos del realizador son Green Room (2015) y Murder Party (2007). Hasta ahora la mayoría del trabajo de Saulnier muestra una tendencia a la violencia con un toque inherente de humor negro sin llegar necesariamente a lo banal o, a falta de una mejor palabra, campy.

Dwight es una persona con 30 años de edad, quizá 40, su vida parece ser la de una persona patética, no tiene un hogar mucho menos una fuente de ingresos para mantener una familia. En resumen, su rol dentro de la sociedad es el de un vagabundo con la suficiente suerte para tener un automóvil a punto de ser inservible sin embargo su vida tiene un propósito, tomar venganza.

A partir de esta premisa Saulnier desarrolla un thriller que bien puede funcionar de manera dialéctica, es decir, el protagonista tiene poca o ninguna capacidad de llevar acabo un crimen o tan siquiera tener malicia natural pero es enfrentado con una situación que le exige ser de esa manera además de no dejarlo escapar.

El lector podrá pensar que hasta ahora todo lo que he dicho funciona dentro de cualquier filme dentro del género, más aun si se habla de una película hollywoodense sin embargo lo que hace único a este ensayo es la frustración. Dwight, como personaje, nunca se vuelve mejor en su tarea de venganza mucho menos adquiere habilidad con las armas, herramientas que utiliza con frecuencia durante la historia. Su propio miedo le permite sobrevivir de una manera inherentemente torpe, por lo tanto cómica a ojos del espectador.

dwight-blue-ruin

Dwight, antihéroe amateur

Tal contraposición da un aspecto inesperado pero al mismo tiempo inseparable en Blue Ruin, lo cómico. Algo que parece estar fuera de la mayoría de los filmes contemporáneos (incluyendo a los del género) pero que parece ser algo que ni siquiera se pensaría en el thriller. Trate de imaginar a Norman Bates como un oficinista que se tropieza con sus agujetas mientras lleva café a sus compañeros o sencillamente como una persona que no sabe como clavar un cuchillo dentro de una persona. Dwight en contraparte es gracioso no por que se lo proponga sino por que él no sabe como sacarse una flecha que se disparo por accidente.

Eso separa a esta película del resto, tiene una gracia tan única pero al mismo tiempo oscura, es decir, tiene personalidad incopiable. En una época donde el cine “mainstream” parece ser un ensamblaje en línea de elementos que a lo mejor funcionen con una audiencia general Blue Ruin destaca por pertenecer a un nicho único que toma lo mejor de ambos mundos. Tiene una premisa que puede sonar genérica pero resalta por los elementos de autor.

Dentro de lo que parece algo tan dividido como el cine de autor y el comercial Jeremy Saulnier toma lo mejor de dos mundos para entregar un mensaje: todos tenemos pavor, eso es lo que nos mantiene vivos.

Mario Lerma

Desde la UNAM al mágico internet, Woody Allen did nothing wrong, Ciencias de la comunicación, no creo ser un novato aunque todavía lo sea.

Leave a comment

Your email address will not be published. Required fields are marked. *