Tin-Tan, el Rey del barrio

Kinetoscopio De Oro

Crítica de El Rey del barrio

Por Daniela Armenta

En El Rey del barrio, el estafar o apañar a multimillonarias no se juzga, pues Tin-Tan, personaje principal, interpretando quehaceres de ferrocarrilero, cantante italiano, pintor francés, bailarín de flamenco e incluso gánster de Chicago, no sólo consigue mantener a su pequeño hijo llamado Pepito, sino además, desprendido de todo aquello que roba, Tin-Tan regala gran parte de sus ganancias a cualquier persona de su barrio que lo necesite.

Filme mexicano de 1949, protagonizado por Germán Valdés y dirigida por Gilberto Martínez Solares, director y guionista que muy probablemente fue la principal figura que contribuyo a la construcción de la carrera del multifacético actor, Germán Valdés, mejor conocido como Tin-Tan; recordando el filme de Calabacitas tiernas (1948) también dirigida y escrita por Gilberto Martínez y, evidentemente, protagonizada por Germán; El Rey del barrio es una película que regala una interpretación de Germán Valdés que definió al actor mexicano a finales de los 40 y principios de los 50 como un cómico versátil que desborda una irreverencia pachuca y pacheca que aun logra ser venerada por uno que otro mexicano que reconoce cintas de la época de oro del cine mexicano.

En la cinta, el personaje Tin-Tan es venerado por casi todo el barrio, pues después de que sin ningún beneficio o atadura decida regalarles dinero a sus vecinos, lo identifican como la mismísima providencia del barrio, sin embargo, no es idolatrado por todos, existe una mujer llamada Carmelita, personaje interpretado por Silvia Pinal, que duda de tan encantadora ayuda pese a que Tin-Tan jamás deja de insistir en ayudarla a ella y a su enferma tía.

Dentro del barrio, Tin-Tan es conocido como ferrocarrilero, un oficio que funciona como la maravillosa fachada para policías y vecinos, pues nadie lidiaría con la idea de que aquel esplendido y dadivoso hombre es realmente líder de una banda de ladrones que dedican día y noche a desfalcar mujeres que se caracterizan por disfrutar de una cómoda posición económica.

Pese a que El Rey del barrio es un filme que evidencia el por qué los de clase media baja delinquen e, inclusive, consigue despertar empatía y solidaridad hacia el personaje principal, Tin-Tan, de tanta y tanta mofa, no imprime las posibles acusaciones por las que se intenta denunciar al entonces milagro alemanista, lo contrario al filme de Luis Buñuel, Los olvidados, cinta que sí logra retratar con un carácter casi documental una realidad muy cruda del mexicano de la clase media baja, de este modo, es permisible definir El Rey del barrio como un mero largometraje pícaro y fascinante que evidencia a través de una hilarante parodia del melodrama mexicano la desventura que enfrenta el pobre.

El Rey del barrio, Gilberto Martínez Solares, México, 1949.

Daniela Armenta

Estudia Ciencias de la Comunicación en la UNAM. Flechada por la poesía y la existencia, pues se puede existir, sentir, vivir pero no se puede decir, se extingue.

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