Clásico | ¡Qué verde era mi valle! de John Ford

 !Qué verde era mi valle! de John Ford
Crítica – Reseña

Por: Luis M. Leyva
iDigitalFilms

Kinetoscopio clásico es un espacio de iDigitalFilms donde nos dedicamos a hablar del cine desde sus inicios hasta la década de 1950.

c2a1quc3a9verdeeramivalle¡Qué verde era mi valle! (How Green was my valley) es una película de 1941 dirigida por John Ford y protagonizada por: Walter Pidgeon, Maureen O’Hara y Anna Lee. La película en su momento fue muy bien recibida por la crítica, esto a tal punto que fue la ganadora del oscar a mejor película en su momento, venciendo así a su mayor contrincante Ciudadano Kane (Citizen Kane). El filme cuenta la historia de una comunidad de galeses del siglo XVIII, la cual, a partir del descenso en los pagos por su trabajo en minería, va decayendo más y más conforme pasa el tiempo. Esta caída se observa principalmente desde la familia Morgan, la cual se ve más afectada por todo lo sucedido, perdiendo uno a uno a sus hijos, los cuales se iban a buscar otras oportunidades para poder sobrevivir. Entre los hijos de la familia se encuentra Huwe, el niño en torno al cual gira la historia, y el que funge como narrador para el filme.

¡Qué verde era mi valle! es un filme que se puede analizar desde varias capas, por una parte tenemos la ideología socialista que se maneja principalmente al inicio de la película, también tenemos el contexto social que representa, y finalmente podemos hablar de la repercusión que la historia tiene en el protagonista Huw, el cual vive una serie de situaciones que lo obligan a dejar su niñez a un lado para volverse un hombre capaz de cuidar a su familia y trabajar para sobrevivir. Aunado a esto Ford maneja una estética impresionante para la época, por su puesto no tan atrevida como Citizen Kane, pero a pesar de eso el filme tiene ciertas singularidades muy interesantes.

maureenohara6Inicialmente tenemos la perspectiva de ideas socialistas y nuevas. Los hijos de la familia Morgan al momento de sufrir por la falta de salario proponen la huelga y el levantamiento en contra de los dueños de la mina, y a su vez manifiestan que están trabajando para el beneficio de los ricos. Este momento es una clara referencia a las ideologías que llegaron con fuerza a finales del siglo XVIII, y que se desarrollaron durante el siglo XX. Lo más interesante de que los jóvenes sean partidarios de esta ideología es el contraste que se genera con las ideas del padre de familia y sus hijos. Por parte del señor de la familia tenemos una ideología conservadora acerca de estos temas, pero decir no es tan simple como decir que es su ideología, se tiene que pensar que el señor Morgan toda su vida había sido educado y preparado para trabajar en la mina de su comunidad, formar una familia ahí y permanecer el resto de su vida en ese lugar, tal como sucede hoy en día en las regiones más rurales del país, donde los niños son educados sólo lo necesario para que puedan trabajar y ayudar en el campo. Por otra parte están estas ideas revolucionarias de los hijos, que nacen justo cuando deciden desafiar esta convención que se les ha impuesto acerca de trabajar siempre en la mina, aunque ellos habían aceptado esa forma de vida, también deciden liberarse posteriormente.

Lo interesante, y que no me parece que sea tan evidente, es que Huw, a pesar de ser el que tuvo la oportunidad de una mayor educación y creció junto a las ideas revolucionarias de sus hermanos, decide sí seguir la convención, pero lo decide más que nada por la necesidad de su familia. Para este punto en el que Huw comienza a laborar en la mina, su familia ya estaba en una serie crisis de recursos, con la mayoría de sus hijos buscando oportunidades en otras partes, y además con la carga de un hijo que murió y que dejó a una esposa e hijo. Con esto sucediendo Huw decide mantener a la esposa de su hermano muerto y además ayudar a su familia; y desde ese momento Huw se declara así mismo como un hombre.

how_green_was_my_valley_3En realidad a través del filme vemos, de hecho, el crecimiento y madurez de Huw, que es obligado a dejar de ser niño para sobrellevar junto con su familia los problemas que llegan. Al inicio del filme se puede observar a un Huw que juega, y sale corriendo para gastar una moneda que amablemente le regalo su padre, después, por un accidente, está Huw en cama y sin posibilidades de caminar, después logra salir adelante y asiste a la escuela, hasta que decide que no puede ayudar mucho mientras siga estudiando, y por lo tanto prefiere enterrar ese conocimiento en una mina. Es entonces cuando Huw se convierte en el niño responsable de la casa, y es que a pesar de nombrarse como el hombre de la casa no es sino hasta el final (spoilers) con la muerte de su padre que realmente deja a un lado su infancia, pues es cuando se da cuenta que las cosas nunca volverán a ser como cuando era un niño, y por tanto debe dejar su niñez de una vez por todas.

Evidentemente todo esto responde a un contexto social, donde el prototipo por excelencia de familia era el padre, la ama de casa y los hijos. Lo interesante en ¡Qué verde era mi valle! es que si bien comienza utilizando ese prototipo, éste se ve poco a poco reformado a tal punto que los Morgan comienzan a ser más liberales y menos cerrados hacía las nuevas ideologías, especialmente el padre y la madre.

Para resumir, ¡Qué verde era mi valle! es el viaje de un niño hacía la madurez, el cual debido a las circunstancias se ve obligado a crecer antes que nadie y a aceptar su rol como parte de la pequeña comunidad minera. Además el filme muestra un desarrollo en las circunstancias de tal modo que la familia pasa de mal a peor, y el elemento más destacable de la película, y que repercute como efecto dramático para el espectador, es el estilo visual que maneja John Ford. Su estética es tan cuidada que transgrede lo visible y hace que el espectador haga caso de lo invisible. Para explicarlo de una mejor manera me voy a remitir a una de las escenas más bellas del filme y que representan amor y esperanza, en la escena que Huw logra caminar de nuevo, se puede observar un árbol y sus hojas, un campo de flores bajo sus pies, y a lo lejos unas montañas, ahora pues lo interesante, y el logro de John Ford, es que logra que el espectador vea en color algo que está en blanco y negro, es decir que uno puede imaginar sin mucho esfuerzo que las flores en el campo son amarillas, que las hojas del árbol son de un verde intenso, y que las montañas del fondo están cubiertas de verde, es por eso que dijo que logra mostrar lo invisible, porque el filme da cuenta de colores que no existen de manera perceptible fisicamente. Es increíble porque, de nuevo, Ford logra imágenes a color a pesar de grabarlas en blanco y negó y, por ejemplo, en la escena final, la más triste y oscura no se puede percibir estos colores tan vivos, más bien todo se siente gris en aquellos planos. Y justo eso es lo que pasa conforme se desarrolla el filme, pasamos de un valle cubierto de verde, a un lugar totalmente gris y sin esperanza.

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¡Qué verde era mi valle! Es una experiencia grata por su contenido, el reflejo social y el manejo y contraste de varias ideologías. Pero es admirable por su contenido visual, que, me atrevería a decir, es único e irrepetible, porque logra que el espectador sienta o vea colores que realmente no están, y a pesar de ser filmada en blanco y negro, John Ford es capaz de mostrar un verde y felicidad que paulatinamente se vuelven en gris y desesperanza. Y al finalizar el filme nos damos cuenta que efectivamente el valle nunca vuelve a ser tan verde como lo era al inicio.

¡Qué verde era mi valle! (How Green was my valley)

Dirigida por: John Ford
Escrita por: Philip Dunne
Fotografía:  Arthur C. Miller
Protagonizada por: Walter Pidgeon, Maureen O’Hara yu Anna Lee
País: Estados Unidos
Año: 1941

Luis Martínez Leyva

Escritor en iDigitalFilms. Organizador y coordinador de talleres en el Cecehachero Film Fest. Cineasta y crítico. Apasionado por el séptimo arte, su análisis y realización.

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