Los Leningrad Cowboys tuvieron hijos y son un par de vampiros

Crítica-reseña/ Only Lovers Left Alive (2013) 

Los Leningrad Cowboys tuvieron hijos y son un par de vampiros 

Por: Mario César Lerma Argueta 

Idigitalfilms 

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Imagínese que se encuentra en el Detroit actual sentado/a en las ruinas de lo que solía ser una potente fabrica de automóviles americanos, en su espalda tiene una chamarra de cuero negra que combina con sus jeans azules y el enorme pompadour (aquel copete negro usado por Elvis, a veces por Johnny Cash); de la nada ve pasar en medio de la noche a una pareja increíblemente pálida contemplando la luna mientras tienen una aparentemente interesante conversación.

Decide seguirlos por mera curiosidad sin embargo su presencia es descubierta casi inmediatamente además confirma una duda, aquellas cosas dentro de su boca son pequeños colmillos puntiagudos. El fin de su vida como mortal, quizá la iniciación como inmortal, parece inminente hasta que la mujer extiende su mano para decirle:

“Se ve que tienes buen gusto, ¿Quieres venir a escuchar un poco de Charlie Feathers?” cosa a la que el hombre responderá: “No, deja a ese zombie fuera de la casa”.

Los amantes de la noche suben a su auto clásico y arrancan para perderse en las oscuras y desiertas ruinas de la ex ciudad industrial dejándole con la sensación más rara pero placentera de su vida.

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Ellos parecen estar extrañados por su corte de cabello

Aquella descripción es la sensación que emana todo el filme, también es una manera de explicar la curiosa relación creativa entre el director norteamericano Jim Jarmush con su contraparte finlandesa, Aki Kuarismäki.

Leningrad Cowboys Go to America (1989, Kuarismäki) cuenta la historia de un grupo de rufianes que buscan llegar a Norteamérica para tener éxito en la industria musical mientras Only Lovers Left Alive (2013, Jarmush) cuenta la historia de dos enamorados (Tilda Swinton, Tom Hiddleston) inmortalmente románticos que buscan entretenimiento en la noche, con consecuencias inesperadas.

¿Qué tienen en común ambas? Su amor por la cultura pop de la década 1960 y una irreverencia romántica de los personajes frente a todo lo que se les presenta.

Eso es lo más interesante, a ver del autor, de ambos filmes. Su romanticismo implícito hacia ciertas figuras o ideas vuelve da a los personajes una idea que los aleja del resto, los hace pensar y ser pensados como seres alienados de su realidad puestos en un mundo donde Elvis y Nicolai Tesla siguen vivos.

En el caso de los cowboys (todos actúan como un personaje) ellos viven en el sueño del chico malo, un James Dean finlandés que busca romper con la autoridad para hacer lo único que sabe, tocar rock mientras que el resto del mundo en realidad parece no prestarles mucha atención.

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Cowboys citadinos buscando la gloria

Los vampiros son la encarnación del pensamiento romántico, en ellos emana un interés infinito hacia las creaciones del hombre entremezclado con una decepción hacia ellos, crean cosas hermosas pero el progreso los ciega, los hace romper todas sus creaciones.

Ambos directores buscaban apuntar los sinsentidos de la sociedad sin ser políticos. Al final la añoranza al ideal humano vive en sus filmes dentro del disfraz satírico. Los cowboys y sus hijos chupasangre sin embargo, terminan cayendo cómicamente por culpa de calamidades.

En realidad, su estilo vive para siempre.

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Mario Lerma

Desde la UNAM al mágico internet, Woody Allen did nothing wrong, Ciencias de la comunicación, no creo ser un novato aunque todavía lo sea.

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