Ghost in the Shell, carcazas de lo anterior

Crítica-reseña/ Ghost in the Shell 

Ghost in the Shell, carcazas de lo anterior 

Por: Mario César Lerma Argueta 

Idigitalfilms 

Ghost in the Shell (2017) es el quinto trabajo cinematográfico del director Rupert Sanders. En este filme se narra la historia de la mayor Motoko Kusanagi, cyborg encargada de la sección 9, una fuerza de humanos mejorados ciberneticamente que combate el terrorismo del hackeo que puede llegar a controlar los “ghosts“ de usuarios que es, en esencia, lo más cercano a un alma dentro de un mundo donde la cibernética es algo mezclado con la carne humana, llegando al punto de una necesidad mutua.

La franquicia de GitS (Ghost in the Shell) tiene sus raíces en el mercado asiático, específicamente dentro del territorio de la animación y de la novela gráfica conocida como manga, siendo este medio gráfico el que vería nacer todo concepto de su universo. Sin embargo, la película animada de nombre homónimo del año 1995 es la razón por la que esta franquicia es reconocida a nivel mundial por diferentes audiencias que acuerdan en entregarle un lugar dentro de las piezas importantes del medio.

Considerar a la pieza occidental como una contraparte de la japonesa es, en un primer plano, ignorar la pregunta que inicio todo ¿Qué es el alma?

Kōkaku Kidōtai, nombre que empezó todo, un mayo de 1989

Al hablar de la adaptación norteamericana la comparación parece inevitable. Una razón detrás de esto puede encontrarse en el reconocimiento que ya se ha dicho anteriormente. Por lo tanto una comparación a ojos de este crítico hace ver al trabajo de Sanders como un cascarón vacío, o bien, sin alma.

Sin embargo, no puede negarse que la recreación del material original es algo casi idéntico con la versión animada del ’95. Los encuadres se sentían casi iguales y la manera en la que fluye todo dentro del universo por momentos puede sentirse idéntico causando ciertos reflejos musculares en los ojos, que ya saben como moverse en la pantalla. Entonces ¿Donde quedó lo de adentro?

Regreso a la pregunta hecha un poco más arriba. Mientras todo fluye en una cinematografía fría pero ad hoc con el ambiente. Las preguntas que se hacía la mayor Kusanagi se vuelven predecibles conforme ocurren los eventos del filme. GitS del 2017 escoge, de manera convencional, regurgitar la misma historia del heroe que aprende quien es mientras desmaraña el misterio que tiene frente sus ojos. Muy a la Dark City (1998) o inclusive Matrix (1999), película que se inspiró en la versión animada del ’95.

El problema principal del filme nace de su impotencia para entregar algo original, no referencial. Mientras la cinematografía hace guiños a trabajos anteriores la trama decide copiar el mismo esquema que otros productos dentro de la industria y la música parece ser algo al trabajo de Daft Punk en Tron: Legacy (2010). Por lo tanto, el ambiente se convierte en este lugar frío y calculado en el cual no parece florecer nada de la mente del espectador. La audiencia al observar este filme se sube a la misma montaña rusa de antes, sólo que ahora está temátizada en el Neo Tokyo, de nuevo.

Remember Blade Runner?

Ghost in the Shell 2017 no es un producto por el cual llorar o celebrar. Cumple con la cuota de mediocridad para el mercado y logra entregar una divertida, aunque superflua, experiencia en el cine. Esperemos que Hollywood no escuché de Akira dentro de poco.

Ba bye, Tetsuo

Mario Lerma

Desde la UNAM al mágico internet, Woody Allen did nothing wrong, Ciencias de la comunicación, no creo ser un novato aunque todavía lo sea.

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