Crítica | Juego de Héroes

JUEGO DE HEROES

Por:  Francisco López Orozco

La verdadera emoción futbolística está indudablemente en la cancha, y es un estadio donde la euforia del público recae en un solo jugador que ha perdido el entusiasmo por su profesión.

Luis es un futbolista innato, y su desempeño en el deporte lo hizo una figura pública para el equipo del Pachuca. En su infancia jugaba con Carlitos el cual tiene capacidades diferentes y una vida dura a comparación de Luis.  Con el paso del tiempo sus destinos fueron desviados haciéndolos vivir en mundos diferentes cuando adultos y Luis es convertido en una mala figura pública mientras que Carlitos vive en una casa hogar sin recursos ni apoyos.

juego_de_heroes

Estos amigos se han encontrado después de una serie de des fortunios en el campo de entrenamiento del Pachuca y Luis encuentra una inspiración en Carlitos después de un accidente que surgió en El Torneo de Campeonatos.

¿Es un drama futbolístico o está centrado en la caótica vida de Carlitos? Fue algo que me pregunté repetidas veces en la butaca mientras veía los múltiples comerciales tanto de patrocinadores del equipo como del Pachuca mismo. Es el comercial más largo que he visto en el cine a mitad de película; los Tuzos buscaron la forma de decirle al público que además de generar futbol han implementado educación, trabajo y hasta servicios comunitarios.

El mensaje es difuso, hay un punto en el que no sabes si el objetivo fue hacer una reflexiva sobre “No te des por vencido” o en ensalzar al equipo de fútbol por todos los servicios que ofrece a sus jugadores y a su comunidad.

Los personales son típicos, nada nuevo para la pantalla; el chico guapo y creído que no trabaja en equipo y el victimizado amigo que tiene  una vida llena de tragedias y no se da por vencido.

0

No hay momentos rescatables para la película, el modelo dramático del filme está tan mal realizado que no habría diferencia en ser comparado con cualquier telenovela producida por el canal de las estrellas. No hay ni que mencionar el guion; chistes ocasionales con muy pocos lapsos cómicos, sacas una que otra sonrisa durante los 80 largos minutos de duración mientras que la mayoría del tiempo piensas en lo burdo que son las propiedades curativas de Carlitos. ¿Qué decir? Mala.

Luis Martínez Leyva

Escritor en iDigitalFilms. Organizador y coordinador de talleres en el Cecehachero Film Fest. Cineasta y crítico. Apasionado por el séptimo arte, su análisis y realización.

Leave a comment

Your email address will not be published. Required fields are marked. *