Citizen Kane y la construcción de un personaje | Kinetoscopio Clásico

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Crítica de Citizen Kane
Por: Luis M. Leyva

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Citizen kane, el filme de Orson Welles que durante mucho tiempo se ha considerado como el mejor de la historia porque sentó las bases para crear nuevas formas de narrar historias a través del cine, además de marcar un estándar que definiría las próximas producciones cinematográficas. Además Citizen kane se caracterizó por la utilización de la profundidad de campo para crear planos bellísimos que muestran la profundidad del personaje central de la historia, el millonario Charles Foster Kane y los traumas que le siguen desde su infancia hasta los días en que lo perdió todo.

El filme abre con la muerte de Kane, un personaje que, además de ser millonario, siempre estuvo envuelto en la controversia por sus varios romances y por su involucramiento en la política, después de denunciar a varios a través de los periódicos de los cuales era dueño y convertirse en un candidato político. En su lecho de muerte Kane enuncia una ultima palabra que se convierte en el detonante para reconstruir lo qué ha sido su vida y sabes que significado tiene su ultima palabra, ‘Roseboud’. Jerry Thompson (William Alland), un periodista, se le encarga descubrir el significado de esta palabra es entonces cuando el periodista visita a las personas que más compartieron tiempo con Kane para reconstruir a este personaje.

¿Qué se puede decir de Citizen Kane que no se haya dicho ya muchas veces?. Sí es una excelente película, fue revolucionaria, los detalles de la fotografía y los planos que maneja son sublimes. Sería repetitivo e irrelevante mencionarlo de nuevo, por lo que creo que lo más importante acerca de Citizen Kane es la forma en que cuenta su historia y construye sus personajes, que es un punto que vuelve a este filme uno de los más iconicos de la historia del cine.

Como ya dije Citizen Kane, es la historia de Charles Foster Kane, pero la realidad es que Kane no existe… no, esta no es una loca teoría de internet, a lo que me refiero es que, como espectadores, nunca conocemos a Kane ya que él muere al principio del filme, y todo lo que vemos sobre él es una reconstrucción que se crea con base en las personas cercanas a Kane. Mientras avanza el filme Jerry es quien se dedica a tratar esta reconstrucción. Lo que vemos por lo tanto no es lo que sucedió, sino los recuerdos de las personas cercanas a Kane. Son ellos quienes construyen la historia y al personaje, los que imaginan sus reacciones y tratan de contar lo que paso, pero eso no quita que jamas conocemos a Kane realmente, sino que sólo nos aproximamos a un marco que se crea alrededor de él y que nos ayuda a pensar al personaje, pero Kane se mantiene como un misterio, dudaría incluso si se le podría considear como el protagonista pues la historia no se cuenta desde su perspectiva, sino alrededor de él.


Tal como pasa en el filme cuando todos creen conocer a Kane gracias a lo que los medios informan de él, pero lo único que conocen son los testimonios de otras personas, y con base en esto la sociedad piensa a Charles y lo etiquetan como creen es aquella persona y creen entenderlo, algo que incluso sucede actualmente con las celebridades o figuras públicas.

Esto es lo que hizo grande a Citizen Kane, no sólo su gran y revolucionario apartado técnico, sino también lo revolucionario en su trama y guión, por una parte con el juego temporal que maneja, saltando constantemente entre el presente y el pasado y cambiando así el sentido lineal y cronológico. Pero además maneja una revolucionaría forma de construir a un personaje que se vuelve enigmático e intrigrante por lo poco que se puede conocer de él hacia el final de sus días. Precisamente esto se refleja cuando la ultima persona que es entrevistada resulta ser Raymond (Paul Stewart), su mayordomo, quien no puede decir mucho de Kane pues éste había perdido el contacto con todos los demás. Así Kane se vuelve un misterio que se acompleta  o mejor dicho se intensifica con ‘Rosebud’.

El final con el discurso de Jerry corona el filme dejando a  Kane como un personaje que prevalece misterioso y que no puede explicarse solamente con los recuerdos que los demás tienen de él, ya que una persona es más profunda y compleja que lo que cualquiera podemos ver. Eso es lo que hace al personaje más humano, no conocerlo del todo, el hecho de que los espectadores no seamos omnipresentes ni capaces de conocerlo todo, eso es lo que ha hecho que Citizen Kane sea considerada la mejor película de la historia; su revolucionaria técnica, su gran fotografía y sobre todo un personaje vivo, profundo, enigmático, pero que sobre todo se siente real.

Citizen Kane (1941)

Dirección: Orson Welles.
Guión: Orson Welles y Herman J. Mankiewicz.
Fotografía: Gregg Toland.
Reparto: Orson Welles, Joseph Cotten, Everett Sloane y William Alland.
País: Estados Unidos.

Luis Martínez Leyva

Escritor en iDigitalFilms. Organizador y coordinador de talleres en el Cecehachero Film Fest. Cineasta y crítico. Apasionado por el séptimo arte, su análisis y realización.

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