Caché, o la interrupción del yo

Crítica-reseña/ Caché (2005) 

Caché, o la interrupción del yo

Por: Mario César Lerma Argueta 

Idigitalfilms 

 

 

Es viernes en la tarde, tú regresas a casa después de un día diferente donde nada parece haber salido mal, al contrario, vives más cerca de tus metas aunque, tomar un baño parece el único sueño enfrente.

Tus emociones pulsan entre una apatía del prójimo mezclada con repulsión por los vecinos ausentes, todo crece dentro dándote algo de gusto por estar en algo ideal, hasta que un vhs tirado en el suelo captura toda curiosidad.

Consternado/a, colocas la cinta dentro del reproductor para encontrar algo no tan extraño, la puerta de tu casa, mejor dicho, cinco horas con sólo ese material. Al final no importa tanto, es mejor dormir.

 

Días pasan, llegan más grabaciones, las cosas empiezan a cambiar poco, algo incomprendido se gesta detrás de esos sentimientos exitosos; ¿cuánta gente arrollaste para llegar a donde estás? ¿Realmente te pueden importar? “No, todos se lo buscaron, dentro de todo esto yo gané” esa respuesta cobra menos peso cada día. Con el paso del tiempo lo único que tiene importancia es quién vive enviándote estos raros mensajes.

Los sueños se entremezclan con recuerdos de algo concreto, un amante, amigo, hermano del pasado te acecha para retocar los errores con peso. Al final ¿Qué ganará, un orgullo frente todos los pecados reprimidos?

Michael Haneke es reconocido por tratar esos temas. La curiosidad frente al ego y el otro se mezclan para crear Caché (El observador oculto) (2005) filme protagonizado por Daniel Auteuil y Juliette Binoche. Dentro del mundo de Haneke viven discusiones entre el morbo y la superioridad del yo, elementos que siempre parecen ser reprimidos hasta que algo los cambia de lugar, poniéndolos al frente de las decisiones.

 

Un personaje ambientado con una historia siempre parece tener el objetivo de desarrollar empatía hacía un observador dedicado, a final de cuentas, todos buscamos saber si Luke destruye la estrella de la muerte, si Marty logrará regresar al futuro, etc., etc., etc. Mientras esto no es algo negativo en la creación de un filme puede volverse asegurado e inclusive esperado, llegando al punto de cierto conformismo estándar.

Haneke cambia todo, en vez de identificarnos con la persona detrás de las riendas podemos odiarla un poco; en ese caso ¿porqué seguimos en la pantalla? A ver de este crítico, nuestro deseo por resolver lo que no comprendemos nos impulsa, obsesiona con mantener los ojos clavados.

Caché es un ensayo acerca del morbo moderno, juega con las expectativas del observador para mostrarle al final que él también puede ser igual de repulsivo que las personas dentro de la pantalla.

Postal algo culposa de un recuerdo no tan falso

En otras palabras, es el morbo de las emociones desconocidas punto de partida para un comprendimiento del ego.

¿Porqué el acosador continua dejando cintas con dibujos extraños? ¿Cuál es la relación entre esto y el pasado del protagonista? ¿Cuándo mostrará este sus verdaderas emociones? La obsesión reina sobre una respuesta vagamente comprensible, aunque cada vez parezca más lejana.

Majid (Maurice Bénichou) durante un momento da una falsa expectativa. Él parece ser la pieza del rompecabezas faltante. Esos dibujos son recuerdos que Majid compartió con el protagonista, durante su niñez fue hermano adoptivo del protagonista inclusive, los sueños del torturado son vivencias con Majid.

¿Majid no es culpable?, después de los eventos con su hermano adoptivo vivió un tormento por aquello recuerdos. Un morboso que observa todo del otro lado de la pantalla cree ser engañado, ahora piensa cuál es la razón detrás de una obsesión enfermiza oculta en una curiosidad “inocente”.

De tal manera, sentimos lo mismo que la persona dentro de ese universo, compartimos desesperados todo sentimiento relacionado con la frustración, hasta que salimos del mundo para quizá darnos cuenta del trato al otro.

Confundido y con algo de culpa se mantiene sentado. Los créditos suben mientras un vacío se llena con una mezcla de enojo, confusión y decepción. ¿Será que la empatía se logró en un nivel abstracto? Una moral personal decidirá eso mientras todo empieza de nuevo.

 

Mario Lerma

Desde la UNAM al mágico internet, Woody Allen did nothing wrong, Ciencias de la comunicación, no creo ser un novato aunque todavía lo sea.

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