BATMAN & ROBIN. ¡EL DUO METROSEXUAL!

Escrita por Erick Suaste-Molina

KINETOSCOPIO RETRO es un espacio en el que comentamos películas estrenadas entre 1950 y 1999, que han dejado huella –para bien o para mal- en la historia del cine.

El caballero de la noche de DC es uno de sus personajes más populares pero ¿siempre ha sido tan adorado? Cómics, series de televisión y películas han relatado muchas aventuras del hombre murciélago, pero hubo un año en que el personaje tocó fondo. En esta segunda entrega de Kinetoscopio, que este mes está dedicado a las películas de DC peor reseñadas por Rotten Tomatoes, hablamos de Batman & Robin (Joel Schumacher, Estados Unidos, 1997).

CASO: Batman & Robin (Joel Schumacher, Estados Unidos, 1997), basado en el personaje creado por el artista Bob Kane y el escritor Bill Finger.
PRIMERA APARICIÓN EN CÓMICS: Detective Comics #27, 1939.
PROMEDIO EN EL TOMATÓMETRO: 11%
CONSENSO DE LA CRÍTICA: La actitud egocéntrica de Joel Schumacher alcanza un límite insoportable con Batman & Robin, una película tan frenética y descerebrada, que ni debería importarnos. (Traducido de Rotten Tomatoes).

¡Santas reseñas negativas, Batman! La prensa especializada fue inclemente con el proyecto más esperado por la fanaticada y la industria del cine (en cuanto a blockbusters se refiere). Como botón de muestra, tenemos la opinión de Dave Kher del New York Daily News, quien dijo que en esta película “hay mucho que ver pero nada que sentir al respecto” o la de Jonathan Rosenbaum del Chicago Reader, quien la llamo “ruidosa, insufrible y carente de inspiración.” ¡Vaya! Con la crítica, esta película estaba muerta y de entre muchas fallas, carga en sus espaldas provocar la decisión de Warner Bros. de congelar la franquicia del héroe alado durante varios años.

¿Qué salió mal? La película teníaa antecedentes buenos. Cuando Tim Burton abandonó la silla del director en las adaptaciones de Batman (Batman, 1989 y Batman Returns, 1992), la batuta pasó a Joel Schumacher, quien todavía contó con Burton en la producción. Batman Eternamente (Batman Forever, Estados Unidos, 1995), fue un éxito de taquilla y aunque no estuvo a la altura de sus predecesoras, no le fue tan mal con la crítica. Era una película entretenida y conservó lo mejor posible, varias claves de la mitología de Batman. El estudio, movido por el éxito y la emoción de ver en pantalla a uno de sus héroes más queridos, autorizó de inmediato una cuarta entrega. Era importante porque en ese entonces la lógica de la industria hollywoodense era distinta: una película tomaba años de planeación, las campañas publicitarias no se armaban con tanta anticipación, como fue en este caso y además, el cine de superhéroes andaba escaso.

BatmanAsí pues, Schumacher junto con Akiva Goldsman, se puso a trabajar en el guión, cuyo resultado, para empezar, no deja claro cuál de las historias de Batman está adaptando y además, comete el error catastrófico de mezclar tres villanos acartonados cuyos objetivos son incompatibles. Que decir de Bane, ese preso responsable de dar muerte a Batman, y que aquí es un reducto de una experimentación científica fallida (mal adaptada de la situación original del cómic). Así pues, la venganza de Dr. Frío contra la ciudad, porque sí, y el plan de dominación herbívora de la Hiedra Venenosa porque ¿por qué no?, eran una idea arcaica mal planteada, pero peor parados salieron nuestros héroes: un Batman metrosexual con un traje ajustado, convertido en magnate sex symbol, un Robin con intento de ser chistoso, también con traje ajustado en tonos rosados  y pezones marcados, tirándole a una estética gay (ser gay no es malo, pero ese no era el tono de Batman) y, para acabarla de amolar, la introducción de una Batichica plana (en físico y en personalidad), cuyas referencias a su origen (al menos en el cómic) son erróneas. Que yo sepa, ella no era sobrina de Alfred, sino hija del comisionado Gordon.

Añadan a lo anterior una estética muy kitsch y tienen el fiasco del verano de 1997. Fue una pena de verdad, pues se trataba de un proyecto muy esperado en el que la industria y el público tenían fe. Quizá la rapidez de la producción la hizo mala, pero por más pretextos que se busquen, la historia es horrible. Lo cierto es que eso se veía venir, pero en aquellos tiempos los fanáticos omitieron los signos del desastre. El principal fue la renuncia del anterior Batman (Val Kilmer); la versión oficial fue que él no quiso su crédito detrás del de Schwarzenneger (y tendría razón) pero incluso en el documental incluido en la edición especial del DVD, Sombras del Murciélago Parte 6: Batman sin límites, el actor deja ver que quizá era tiempo de dejar ir el proyecto, que ése no era el Batman que él esperaba. Lo anterior tal vez, era una evidencia de los problemas de guión.

RobinPero si recurrimos al documental que mencioné hace unos momentos, podemos ver que la producción realizó un esfuerzo notable, sobre todo en el diseño de arte, pues se discutieron varias ideas que se reflejaron en una estética neón para acomodar el ambiente de Batman a uno más “moderno”, lo cual pudo funcionar, pero resultó mal debido a un desatinado trabajo con el tono de la película. Es decir, la oscuridad que representan los personajes de Batman fue abandonada para dar paso a un desarrollo chusco que derivó en la parodia, pero la publicidad nunca la promovió de ese modo. Los chistes no provocaron risa, y los diálogos de cada personaje eran ridículos, pues otorgaban disonancia (-¿utilizas tus encantos para obtener lo que quieres? Lee un libro querida, esa actitud pasiva agresiva está pasada de moda, las chicas como tú le dan mala fama a las mujeres-) dice una infame  Batichica en un intento de feminismo falso y forzado (por cierto, Silverstone se hizo con el premio de Peor Actriz de Reparto en los Razzies a lo peor del cine de 1997).

Aunado a lo anterior, el diseño de vestuario quedó muy de carnaval. Aunque la producción se esforzó en diseñar trajes que estuvieran relacionados con el escenario y personalidad de cada personaje, la connotación de cada disfraz se dirigió a otro lado. No al erotismo ni a la fuerza romana a la que pretendía aludir Schumacher, sino a una vestimenta sexualizada, pero de carácter un tanto vulgar. ¿Y la historia? Bueno, desde el inicio del filme en el cual Batman debe descongelar a Robin con una pistola láser mientras Frío huye con sendas joyas de juguete, uno ya sabe que aquello no camina bien. Luego, cuando el verdadero protagonista es el ego de Schwarzenneger, dejando de lado la búsqueda de justicia de Batman, pues no habrá realmente algo bueno que contar. ¿Qué se puede salvar de esta cinta?

Se puede salvar algo que en su momento quedó muy relegado debido al trabajo coral del reparto: la actuación de Uma Thurman como la Hiedra Venenosa. En su momento, la actriz sufrió el desprecio de la crítica que ante tanto bodrio, ya no vio aquello que debía alabarse, y sin duda, es ella lo mejor del filme. Con un vestuario ridículo y el rostro hasta arriba de maquillaje, la actriz sale con la frente en alto ante la cámara, asumiendo su papel con fuerza, sensualidad y arrojo. No se sentía para nada incómoda, a pesar del material inflamable que le dieron en el guión. “Si quieres un personaje sin matices y que debe ser   rescatada, ahí lo dejamos, pero si es una villana, podemos hablarlo”, le dijo Thurman al director, en su esfuerzo por obtener un papel distinto al que siempre se les daba a las mujeres de Hollywood. Eso es importante también, pues esta declaración pudo ser el inicio de un camino largo que han enfrentado las actrices al momento de pedir estelares fuertes en el cine. Dicho camino está por ¿reforzarse? con Wonder Woman.

BatgirlEl trabajo musical de Elliot Goldenthal es también, a mi parecer, destacable, aunque de igual forma, no resaltó debido a los problemas de tono de la cinta. Fue como ya dije, una lástima. Warner Bros. tenía tanta confianza en la película, que ya había una quinta parte en desarrollo para el momento del estreno de Batman & Robin. Batman Unchained (también referida como Batman Triumphant) sería el título de esa cinta a la cual volverían George Clooney, Chris O’ Donnell y Alicia Silverstone como el equipo gótico, teniendo como villano al Espantapájaros. Incluso se rumoró que Madonna sería Harley Quinn y que el Güason regresaría en forma de alucinaciones. Pero después de 42,872,605 millones de dólares  en su primer fin de semana, la publicidad boca en boca hizo lo suyo y la taquilla del filme se desplomó el segundo fin de semana. El fracaso con la crítica era tan estruendoso que el estudio no podía ignorarlo. Su mismo director reconoció la derrota. La suerte de Batman cambió para siempre al quedar la franquicia, enlatada varios años. Y con todo, Batman & Robin es lo que uno podría llamar “mala película buena”, es decir, una película que de tan mala, la disfrutas. Afortunadamente, casi diez años después Christopher Nolan le regresó a Batman toda su gloria. Y Zach Snyder se la quiere quitar. Pero acerca de eso, habrá más, aquí en Kinetoscopio.

Batman & Robin (Batman & Robin, Estados Unidos, 1997).
Dir. Joel Schumacher.
Guión: Akiva Goldsman
Protagonistas: George Clooney, Arnold Schwarzenneger, Chris O’ Donnell, Uma Thurman, Alicia Silverstone.
Duración: 120 minutos.
Warner Bros.

 

Erick Suaste

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